martes, 17 de abril de 2012

Con la esperanza de no hacer un papelón

Ya se ha transformado en una tónica que cada día en que le toca jugar a la UC por mi mente solo ronda esta frase "ojalá no nos ganen" u "ojalá andemos finos".
Atrás quedó la época en que sacaba cálculos para saber cuantos goles podríamos convertir en el partido, en donde la palabra "derrota" no tenía cabida, en donde el canto "vamos Católica a ganar" se escuchaba con más fuerza y con más seguridad. En estos momentos, y no por nada, el canto que más me representaría sería algo así como "Vamos Católica a empatar, no queremos perder" porque el nerviosismo ya no es el de antes, este nerviosismo viene con grandes cuotas de miedo.

Siempre dije, y lo sigo sosteniendo, que mientras Don Mario Lepe siga en la banca yo lo apoyaré a muerte, aunque tenga que defender lo indefendible, porque él se merece que, como amantes de éstos colores, demos el aliento como él dejó su vida en la cancha. No niego que no me molestaría si renunciara, es más, preferiría que salga ahora por la puerta ancha -a pesar de que ya no es tan ancha como antes- que peleado con una institución, y su hinchada, en donde su nombre tiene que generar respeto siempre.

Ahora contra Bolivar tenemos la posibilidad de no cometer un papelón, por que la esperanza de ganar la Libertadores, y más aún, de llegar a 4tos si quiera, es cada vez más invisible.