En las horas previas abundaban los optimistas que veían en Romero el renacimiento de la UC de cara a los partidos finales, con un inapelable aumento en el rendimiento del equipo y los rendimientos personales no era iluso el que pensaba que era una llave accesible. Nadie dijo que sería fácil, al contrario, sabemos que Unión es nuestra bestia negra de Play-Off, pero nadie esperaba un partido tan desastroso como el que se vio hoy. Podríamos jugarlo cien veces y no lograríamos anotar un gol.
Entraron en otra sintonía, pareciera que el partido que jugaban era de la fase regular, de esos partidos sin trascendencia porque ya se consiguieron los puntos necesarios para la post-temporada. La primera llegada de la Unión, una pelota increíble que saca Toselli, llegó mucho antes de lo que se pensaba, y llegaba anunciando que no sería un partido grato para nosotros.
El desarrollo del partido fue acorde a los rendimientos personales, un Trecco que no podía, si quiera, controlar una pelota sin que se le arrancara; un Nico Castillo que la única que tuvo le pegó mordido; un Pipe Gutierrez irreconocible, complicando las jugadas más de lo necesario; un Mier que no se si entró o no a la cancha; para que hablar de la dupla Silva-Sepúlveda, si uno no tiene corazón y el otro no está al nivel que necesitamos, dejaron que Leal y compañía se apoderaran del medio campo; la defensa no existió, a excepción de Matías Perez que, al parecer, era el único que quería ganar, era increíble como Herrera y Jaime -si, Jaime- se los llevaban, les quitaban pelotas dentro del área, les ganaban cabezazos, inventaban faltas, en fin, un sinnumero de errores que los hacía ver como una defensa de 15 años, de campeonato de colegios; y Toselli en unos de los partidos más bajos que le he visto en el campeonato. No quiero hablar de los cambios porque uno está muerto y los otros dos -Harbottle y Rios- jugaron muy poco tiempo.
Un punto aparte tienen los jugadores de la Unión, por dos razones, primero, estaban en un nivel superior a los de la UC -aunque duela reconocerlo- y segundo, parece que los llevaron a clases de actuación. Los saltos y las provocaciones de los jugadores rojos eran dignos de un seleccionado Argentino, tanto, que llegué a recordar aquel fatídico partido válido por la semifinal del mundial Sub-20 en Canadá.
Con todo ésto es difícil pensar en una remontada, sin embargo, y como dijo el Moto Romero "en el futbol no hay imposibles". Todos los partidos son distintos
En el planeta fútbol
Si es fútbol es importante, y si es sobre la Universidad Católica, aun más
miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 17 de abril de 2012
Con la esperanza de no hacer un papelón
Ya se ha transformado en una tónica que cada día en que le toca jugar a la UC por mi mente solo ronda esta frase "ojalá no nos ganen" u "ojalá andemos finos".
Atrás quedó la época en que sacaba cálculos para saber cuantos goles podríamos convertir en el partido, en donde la palabra "derrota" no tenía cabida, en donde el canto "vamos Católica a ganar" se escuchaba con más fuerza y con más seguridad. En estos momentos, y no por nada, el canto que más me representaría sería algo así como "Vamos Católica a empatar, no queremos perder" porque el nerviosismo ya no es el de antes, este nerviosismo viene con grandes cuotas de miedo.
Siempre dije, y lo sigo sosteniendo, que mientras Don Mario Lepe siga en la banca yo lo apoyaré a muerte, aunque tenga que defender lo indefendible, porque él se merece que, como amantes de éstos colores, demos el aliento como él dejó su vida en la cancha. No niego que no me molestaría si renunciara, es más, preferiría que salga ahora por la puerta ancha -a pesar de que ya no es tan ancha como antes- que peleado con una institución, y su hinchada, en donde su nombre tiene que generar respeto siempre.
Ahora contra Bolivar tenemos la posibilidad de no cometer un papelón, por que la esperanza de ganar la Libertadores, y más aún, de llegar a 4tos si quiera, es cada vez más invisible.
martes, 21 de junio de 2011
Mirando el siguiente campeonato
Ya ha pasado una semana y unos días desde el fatídico día en que los de la vocal nos ganaron, justo o no, con ayuda o si ella ahora da lo mismo, el campeonato terminó y viene otro, por eso ahora hay que revisar las posibles incorporaciones para pelear en 3 frentes: Copa Chile, Clausura y la Sudamericana.
Primero que todo decir que la primera gran "incorporación" es Pizzi, que lo convenzan para que se mantenga en el puesto, yo no le tenía fe -y aún no me convence del todo- pero es bueno mantener un proceso y, nos gusto o no, nos ha cerrado la boca muchas veces.
Para el arco el tema está, aparentemente sanjado, porque Pizzi se quedaría con Toselli (1º), Cerda (2º) y Santis (3º) que son 3 arqueros de mucha proyección, una decisión con mirada en el futuro.
En la defensa solo se fue Adan Vergara pero es necesario reforzar la zaga porque se notó que sin Henriquez no siempre se jugó de lo mejor. El que suena con más fuerza es Cristián Álvarez, el ex-cruzado sería una buena incorporación, con experiencia internacional y con la franja en el pecho, además si se va Milován debería ser el capitán. Otros que suenan pero con menor fuerza son Vilches y Osvaldo González, cualquiera que llegue sería un gran aporte en la última línea, me gustan ámbos.
En el medio campo se van Tomás Costa, Leandro Díaz y, teoricamente, Milovan Mirosevic. El primero y el último son los que duelen porque se pierde mucho sin ellos, además de que está la posibilidad de que se vallan Silva, F. Gutierrez, Cañete y Meneses por lo que será necesario traer jugadores de jerarquía. Los que ahora suenan son Bottinelli -quien es siempre importante para los cruzados-, Damián Díaz -personalmente no me agrada su regreso-, Byan Carrasco -solo si se va Meneses, quien sería un buen aporte-, Kevin Harbottle -un jugador de mucha técnica que le haría bien a la UC- y Ramón Fernández -la verdad no lo conozco mucho-. El que está más cerca es Kevin pero si además se trae al pollo y un volante de corte como el Pupi Vásquez tendríamos buen medio campo para los torneos.
En la delantera siempre se tiene más cuidado. A la ya sabida salida de Lucas David Pratto se suma la deserción de Roberto Gutierrez (Q.E.P.D.) así que sumar delanteros de peso es importantísimo. Suenan Pavone -no le tengo mucha fe, no me gustaría verlo acá-, Noir -si bien no es el 9 goleador que necesitamos sería un aporte en desequilibrio- y Brian Rodríguez -tiene un físico parecido al de Pratto y buen juego-. Con que lleguen 2 estaríamos bien, a mi parecer sería bueno que llegase Brian y Noir pero si se puede sumar un nombre más sería mejor, una apuesta como Olivi podría ser una buena idea.
Ahora queda esperar a que sucede con nuestro equipo y que los que lleguen lo hagan mojando la camiseta como si fuese su último partido.
lunes, 13 de junio de 2011
El pecado más grande
El jueves pasado vivimos momentos de profunda alegría, le ganamos a una Universidad de Chile que venía prendida por un 7-1 y que mostraba un fuerte juego ofensivo; lo más importante de ese partido fue la forma en que se contuvo el ataque rival -vea "un rompecabezas perfecto"- y la contundencia cruzada. Después de eso muchos nos sentimos con mano y media encima de la copa pero el destino no jugaría una mala pasada.
El equipo llegó al Nacional con alegría y ánimo de triunfo demostrando que venían mentalizados sólo en salir campeón, en la cancha el ambiente se gestaba, un estadio copado mayoritariamente por hinchas de la franja.
El juego comenzó y de inmediato se notó algo que a mucho debió haber preocupado, los jugadores no pensaban en que quedaban 90 minutos, querían que se acabara rápido, como si fuese un trámite. Ésto se vio reflejado en la desconcentración de muchos, en el desorden de todos y en la falta de empuje de los referentes. Con un penal evitable la "U" alimentaba la esperanza de la hazaña y la Católica no aparecía en el campo. Un gol con mucha fortuna -y gran clase- de Lucas Pratto devolvía la alegría a todos los cruzados pero junto con eso trajo devuelta la poca jerarquía -algo que sobró en la primera final- para enfrentar 70 minutos restantes. En los minutos siguientes el rival quería más esperanzas de lucha, y la consiguió, una de tantas faltas evitables terminó con un autogol de Eluchans que traería fantasmas porque minutos mas tarde viene la primera -casi tercera después de un penal y un autogol- lápida, se iba expulsado Tomás Costa. Con esto termina la primera parte y los hinchas de la Católica se tranquilizaban un poco, solo restaba aguantar 45 minutos más.
El segundo tiempo fue la obra perfecta de la desesperación y la inexperiencia, nuevamente les regalamos un penal con el cual los de azul estaban a un gol -a un misero gol- de salir campeón. Minutos más tarde llegaría el único gol obra del rival y que desataría su fiesta porque la UC, víctima de los primeros factores mencionados en el párrafo, terminaría por sepultarse sola. Una expulsión que no podía explicar mejor el ambiente del equipo dejaba a los nuestros con 9 y el sueño en la mano, es cierto que quedaba tiempo aún para hacer un gol y salir campeón, pero con el ánimo en el suelo y en desventaja numérica se hizo imposible revertir la situación. El resto de la historia ya todos la conocen.
La UC regaló la final, al igual como cedió la localía y a la hinchada -porque se notó la falta de empuje, de esos hinchas aparecidos que dejaron a fuera a otros que si querían romperse la voz por estos colores- y cometió el peor error posible... el darse campeón antes de tiempo.
Ahora no queda nada más que seguir apoyando porque vienen más campeonatos, hay que levantar al equipo y demostrar porque somos la hinchada del carnaval.
jueves, 9 de junio de 2011
Un rompecabezas perfecto
La primera final contra la U pintaba para inolvidable, pero se sentía en el aire un aroma a sufrimiento.
No se jugó como en esa noche mágica contra Vélez en la que se mostró una de las mejores facetas de la Universidad Católica, en la que metemos al rival en su área. Es cierto que no se hizo un fútbol "para la galería" ni se trató de pasar por encima del rival, ésta vez había que ser mas inteligente, al frente estaba un rival difícil y teníamos que acomodarnos a las circunstancias, si salíamos a atacar con todo, de contra nos mataban, eso lo sabíamos todo.
Para afrontar un partido así se necesitan muchos factores y esta noche los cruzados los tuvieron todos. Si queremos entenderlos mejor hay que partir por el cuerpo técnico, plantearon una estrategia en la que esperar paciente era clave y desgastar a los rivales sería el premio, además había que manejar la ansiedad, concentración y nerviosismo de todos, y ellos fueron clave, sin una motivación inicial buena difícilmente se habría hecho un partido tan cercano a lo perfecto, pero no bastaba sólo la arenga inicial, se tenía que mantener 90 minutos y para eso estaban en el campo jugadores con carácter, que supieron controlar al resto del equipo -Milovan, Ormeño, Costa y Toselli-. El ordenamiento era clave, la "U" tiene gente que puede desequilibrar si le dan un centímetro y así sucedió cuando la concentración bajó -como en el tiro al palo de E. Vargas- pero éste equipo tiene clase y sabe reponerse, no dejó ver flaqueza cuando perfectamente se podría haber perdido mucho tácticamente. La inteligencia no podía faltar, el conocer los momentos del partido, habían veces que se tenía que reventar la pelota y otras en las que se podía salir jugando y eso lo entendieron sin ningún problema. La entrega fue fundamental, con tanto espacio que cubrir nadie se podía quedar mirando, se tenía que bajar a defender o ir a buscar el desmarque en el ataque para no regalar ninguna posibilidad ni perder alguna ocasión. El desempeño personal de cada jugador -llevándolo a un conjunto deslumbrante- hacía presumir que todo terminaría bien, una dupla de centrales que parecía un muro, laterales que no dejaron tranquilos a los importantes del equipo contrario, medio campistas que fueron al choque y al desgaste, y el delantero -si, uno- que causo estragos en la defensa, correteando a todos, aguantando cada balón, no dando ninguno por perdido y sobre todo, abriendo espacios. La guinda de la torta la puso la jerarquía, porque este equipo la tiene y con creces, el juego mostrado lo dejó mas que claro.
Todas estas piezas fueron las justas y necesarias para vencer por un categórico 2-0 a la Universidad de Chile que terminó desdibujada y con impotencia ante un equipo al que en 90 minutos y "atacando siempre" -al final todos dirán lo mismo- no pudieron vencer.
miércoles, 8 de junio de 2011
Un rival de peso
La Universidad Católica enfrenta mañana su primera final del apertura 2011 donde buscará alcanzar la estrella 11 y el inédito bicampeonato. El otro equipo que busca la gloria es la Universidad de Chile, quien viene mostrando un juego ofensivo y de gran categoría, con jugadores en buen nivel, como Eduardo Vargas o Guillermo Marino, sin embargo, el jueves y el domingo -día de la final de vuela- el club luchará contra un rival aún mas difícil.
Nunca en la historia de la institución se ha conseguido ganar dos campeonatos seguidos y tanto el plantel como la hinchada está deseosa de obtener el ansiado título, sin embargo, es ese el enfrentamiento que hay que vencer, la ansiedad. Nuestro equipo llegó a esta final sin el ánimo en las nubes como si llega la "U" -quien ganó 7-1 su último duelo- pero ojo, eso no significa que venimos desanimados, ésta Universidad Católica es de las mejores del torneo -si es que no es la mejor- por el buen juego, el profesionalismo mostrado, la entrega, el compañerismos y, sobre todo, por los sueños; si hay algo que tenemos que agradecer es que nos ha dado la posibilidad de soñar, y no solo soñar, sino que hacerlo sin miedo, con esperanza y, aún mas importante, con confianza en que se puede lograr.
Todos éstos factores positivos son los que la "UC" tiene que mostrar en las dos finales porque si hay algo en que tenemos que estar todos de a cuerdo, es que la Católica tiene todo para ganar la final, sin importar quién esté al frente, por lo que el rival más complicado somos nosotros mismos.
lunes, 6 de junio de 2011
Así es este deporte
Después de la sufrida clasificación contra La Calera a muchos les entró el miedo de como enfrentar en la final a una Universidad de Chile que viene prendida.
A mi juicio, se cometen algunos errores en el análisis del encuentro, primero la Católica no salió a atacar ciegamente, muchos esperaban eso pero no es ni parecido al juego característico de Pizzi -ni contra Peñarol que necesitábamos 2 jugamos así- sino que se jugó inteligentemente, abriendo espacios y jugando con calma. Segundo, después del gol el entrenador sabía que La Calera iba a ir a buscar el empate por lo que armó el equipo, en el papel, para la contra, pero, insisto, a mi entender, las dos lineas de 4 que dejó eran principalmente para manejar el balón sin necesidad de rifarlo, es verdad que no funcionó demasiado pero fue lo justo para aguantar el 1-0.
Concuerdo con muchos en que esta llave no se dio como tendría que haber sucedido, no tendríamos que haber sufrido tanto ni terminar los últimos 10 minutos metidos en 3/4 hacia atrás pero hay que reconocer que de a cuerdo a como se dieron las cosas tanto en Calera -terminamos con 9- como en San Carlos -jugamos sin 3 referentes ofensivos importantes-, el juego mostrado fue bueno, después de una situación complicada en que se veía difícil la clasificación aparecieron los huevos que muestra siempre este plantel.
No fue la clasificación soñada pero no podemos desconocer el gran esfuerzo de los jugadores, después de todo, esto es fútbol.
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