martes, 21 de junio de 2011

Mirando el siguiente campeonato

Ya ha pasado una semana y unos días desde el fatídico día en que los de la vocal nos ganaron, justo o no, con ayuda o si ella ahora da lo mismo, el campeonato terminó y viene otro, por eso ahora hay que revisar las posibles incorporaciones para pelear en 3 frentes: Copa Chile, Clausura y la Sudamericana.

Primero que todo decir que la primera gran "incorporación" es Pizzi, que lo convenzan para que se mantenga en el puesto, yo no le tenía fe -y aún no me convence del todo- pero es bueno mantener un proceso y, nos gusto o no, nos ha cerrado la boca muchas veces.

Para el arco el tema está, aparentemente sanjado, porque Pizzi se quedaría con Toselli (1º), Cerda (2º) y Santis (3º) que son 3 arqueros de mucha proyección, una decisión con mirada en el futuro.

En la defensa solo se fue Adan Vergara pero es necesario reforzar la zaga porque se notó que sin Henriquez no siempre se jugó de lo mejor. El que suena con más fuerza es Cristián Álvarez, el ex-cruzado sería una buena incorporación, con experiencia internacional y con la franja en el pecho, además si se va Milován debería ser el capitán. Otros que suenan pero con menor fuerza son Vilches y Osvaldo González, cualquiera que llegue sería un gran aporte en la última línea, me gustan ámbos.

En el medio campo se van Tomás Costa, Leandro Díaz y, teoricamente, Milovan Mirosevic. El primero y el último son los que duelen porque se pierde mucho sin ellos, además de que está la posibilidad de que se vallan Silva, F. Gutierrez, Cañete y Meneses por lo que será necesario traer jugadores de jerarquía. Los que ahora suenan son Bottinelli -quien es siempre importante para los cruzados-, Damián Díaz -personalmente no me agrada su regreso-, Byan Carrasco -solo si se va Meneses, quien sería un buen aporte-, Kevin Harbottle -un jugador de mucha técnica que le haría bien a la UC- y Ramón Fernández -la verdad no lo conozco mucho-. El que está más cerca es Kevin pero si además se trae al pollo y un volante de corte como el Pupi Vásquez tendríamos buen medio campo para los torneos.

En la delantera siempre se tiene más cuidado. A la ya sabida salida de Lucas David Pratto se suma la deserción de Roberto Gutierrez (Q.E.P.D.) así que sumar delanteros de peso es importantísimo. Suenan Pavone -no le tengo mucha fe, no me gustaría verlo acá-, Noir -si bien no es el 9 goleador que necesitamos sería un aporte en desequilibrio- y Brian Rodríguez -tiene un físico parecido al de Pratto y buen juego-. Con que lleguen 2 estaríamos bien, a mi parecer sería bueno que llegase Brian y Noir pero si se puede sumar un nombre más sería mejor, una apuesta como Olivi podría ser una buena idea.

Ahora queda esperar a que sucede con nuestro equipo y que los que lleguen lo hagan mojando la camiseta como si fuese su último partido.

lunes, 13 de junio de 2011

El pecado más grande

El jueves pasado vivimos momentos de profunda alegría, le ganamos a una Universidad de Chile que venía prendida por un 7-1 y que mostraba un fuerte juego ofensivo; lo más importante de ese partido fue la forma en que se contuvo el ataque rival -vea "un rompecabezas perfecto"- y la contundencia cruzada. Después de eso muchos nos sentimos con mano y media encima de la copa pero el destino no jugaría una mala pasada.

El equipo llegó al Nacional con alegría y ánimo de triunfo demostrando que venían mentalizados sólo en salir campeón, en la cancha el ambiente se gestaba, un estadio copado mayoritariamente por hinchas de la franja.

El juego comenzó y de inmediato se notó algo que a mucho debió haber preocupado, los jugadores no pensaban en que quedaban 90 minutos, querían que se acabara rápido, como si fuese un trámite. Ésto se vio reflejado en la desconcentración de muchos, en el desorden de todos y en la falta de empuje de los referentes. Con un penal evitable la "U" alimentaba la esperanza de la hazaña y la Católica no aparecía en el campo. Un gol con mucha fortuna -y gran clase- de Lucas Pratto devolvía la alegría a todos los cruzados pero junto con eso trajo devuelta la poca jerarquía -algo que sobró en la primera final- para enfrentar 70 minutos restantes. En los minutos siguientes el rival quería más esperanzas de lucha, y la consiguió, una de tantas faltas evitables terminó con un autogol de Eluchans que traería fantasmas porque minutos mas tarde viene la primera -casi tercera después de un penal y un autogol- lápida, se iba expulsado Tomás Costa. Con esto termina la primera parte y los hinchas de la Católica se tranquilizaban un poco, solo restaba aguantar 45 minutos más.

El segundo tiempo fue la obra perfecta de la desesperación y la inexperiencia, nuevamente les regalamos un penal con el cual los de azul estaban a un gol -a un misero gol- de salir campeón. Minutos más tarde llegaría el único gol obra del rival y que desataría su fiesta porque la UC, víctima de los primeros factores mencionados en el párrafo, terminaría por sepultarse sola. Una expulsión que no podía explicar mejor el ambiente del equipo dejaba a los nuestros con 9 y el sueño en la mano, es cierto que quedaba tiempo aún para hacer un gol y salir campeón, pero con el ánimo en el suelo y en desventaja numérica se hizo imposible revertir la situación. El resto de la historia ya todos la conocen.

La UC regaló la final, al igual como cedió la localía y a la hinchada -porque se notó la falta de empuje, de esos hinchas aparecidos que dejaron a fuera a otros que si querían romperse la voz por estos colores- y cometió el peor error posible... el darse campeón antes de tiempo.

Ahora no queda nada más que seguir apoyando porque vienen más campeonatos, hay que levantar al equipo y demostrar porque somos la hinchada del carnaval.

jueves, 9 de junio de 2011

Un rompecabezas perfecto

La primera final contra la U pintaba para inolvidable, pero se sentía en el aire un aroma a sufrimiento.

No se jugó como en esa noche mágica contra Vélez en la que se mostró una de las mejores facetas de la Universidad Católica, en la que metemos al rival en su área. Es cierto que no se hizo un fútbol "para la galería" ni se trató de pasar por encima del rival, ésta vez había que ser mas inteligente, al frente estaba un rival difícil y teníamos que acomodarnos a las circunstancias, si salíamos a atacar con todo, de contra nos mataban, eso lo sabíamos todo.

Para afrontar un partido así se necesitan muchos factores y esta noche los cruzados los tuvieron todos. Si queremos entenderlos mejor hay que partir por el cuerpo técnico, plantearon una estrategia en la que esperar paciente era clave y desgastar a los rivales sería el premio, además había que manejar la ansiedad, concentración y nerviosismo de todos, y ellos fueron clave, sin una motivación inicial buena difícilmente se habría hecho un partido tan cercano a lo perfecto, pero no bastaba sólo la arenga inicial, se tenía que mantener 90 minutos y para eso estaban en el campo jugadores con carácter, que supieron controlar al resto del equipo -Milovan, Ormeño, Costa y Toselli-. El ordenamiento era clave, la "U" tiene gente que puede desequilibrar si le dan un centímetro y así sucedió cuando la concentración bajó -como en el tiro al palo de E. Vargas- pero éste equipo tiene clase y sabe reponerse, no dejó ver flaqueza cuando perfectamente se podría haber perdido mucho tácticamente. La inteligencia no podía faltar, el conocer los momentos del partido, habían veces que se tenía que reventar la pelota y otras en las que se podía salir jugando y eso lo entendieron sin ningún problema. La entrega fue fundamental, con tanto espacio que cubrir nadie se podía quedar mirando, se tenía que bajar a defender o ir a buscar el desmarque en el ataque para no regalar ninguna posibilidad ni perder alguna ocasión. El desempeño personal de cada jugador -llevándolo a un conjunto deslumbrante- hacía presumir que todo terminaría bien, una dupla de centrales que parecía un muro, laterales que no dejaron tranquilos a los importantes del equipo contrario, medio campistas que fueron al choque y al desgaste, y el delantero -si, uno- que causo estragos en la defensa, correteando a todos, aguantando cada balón, no dando ninguno por perdido y sobre todo, abriendo espacios. La guinda de la torta la puso la jerarquía, porque este equipo la tiene y con creces, el juego mostrado lo dejó mas que claro.

Todas estas piezas fueron las justas y necesarias para vencer por un categórico 2-0 a la Universidad de Chile que terminó desdibujada y con impotencia ante un equipo al que en 90 minutos y "atacando siempre" -al final todos dirán lo mismo- no pudieron vencer.

miércoles, 8 de junio de 2011

Un rival de peso

La Universidad Católica enfrenta mañana su primera final del apertura 2011 donde buscará alcanzar la estrella 11 y el inédito bicampeonato. El otro equipo que busca la gloria es la Universidad de Chile, quien viene mostrando un juego ofensivo y de gran categoría, con jugadores en buen nivel, como Eduardo Vargas o Guillermo Marino, sin embargo, el jueves y el domingo -día de la final de vuela- el club luchará contra un rival aún mas difícil.

Nunca en la historia de la institución se ha conseguido ganar dos campeonatos seguidos y tanto el plantel como la hinchada está deseosa de obtener el ansiado título, sin embargo, es ese el enfrentamiento que hay que vencer, la ansiedad. Nuestro equipo llegó a esta final sin el ánimo en las nubes como si llega la "U" -quien ganó 7-1 su último duelo- pero ojo, eso no significa que venimos desanimados, ésta Universidad Católica es de las mejores del torneo -si es que no es la mejor- por el buen juego, el profesionalismo mostrado, la entrega, el compañerismos y, sobre todo, por los sueños; si hay algo que tenemos que agradecer es que nos ha dado la posibilidad de soñar, y no solo soñar, sino que hacerlo sin miedo, con esperanza y, aún mas importante, con confianza en que se puede lograr.

Todos éstos factores positivos son los que la "UC" tiene que mostrar en las dos finales porque si hay algo en que tenemos que estar todos de a cuerdo, es que la Católica tiene todo para ganar la final, sin importar quién esté al frente, por lo que el rival más complicado somos nosotros mismos.

lunes, 6 de junio de 2011

Así es este deporte

Después de la sufrida clasificación contra La Calera a muchos les entró el miedo de como enfrentar en la final a una Universidad de Chile que viene prendida.

A mi juicio, se cometen algunos errores en el análisis del encuentro, primero la Católica no salió a atacar ciegamente, muchos esperaban eso pero no es ni parecido al juego característico de Pizzi -ni contra Peñarol que necesitábamos 2 jugamos así- sino que se jugó inteligentemente, abriendo espacios y jugando con calma. Segundo, después del gol el entrenador sabía que La Calera iba a ir a buscar el empate por lo que armó el equipo, en el papel, para la contra, pero, insisto, a mi entender, las dos lineas de 4 que dejó eran principalmente para manejar el balón sin necesidad de rifarlo, es verdad que no funcionó demasiado pero fue lo justo para aguantar el 1-0.

Concuerdo con muchos en que esta llave no se dio como tendría que haber sucedido, no tendríamos que haber sufrido tanto ni terminar los últimos 10 minutos metidos en 3/4 hacia atrás pero hay que reconocer que de a cuerdo a como se dieron las cosas tanto en Calera -terminamos con 9- como en San Carlos -jugamos sin 3 referentes ofensivos importantes-, el juego mostrado fue bueno, después de una situación complicada en que se veía difícil la clasificación aparecieron los huevos que muestra siempre este plantel.

No fue la clasificación soñada pero no podemos desconocer el gran esfuerzo de los jugadores, después de todo, esto es fútbol.

sábado, 4 de junio de 2011

El fútbol es mi vida

-Dar el pase inicial es lo mismo que nacer, dar el primer paso para todas las acciones (hechos) que se vivan después... un buen entendedor de fútbol sabe que los primeros minutos, normalmente, no tienen mucha importancia pero que siempre sirven para empezar a tantear el terreno.
-Los amigos no necesariamente tienen que ser de tu mismo equipo, al igual que los enemigos no tienen porque ser del equipo rival, pero eso se aprende en el transcurso del juego, ya que notaras cuando alguien no te de el pase sabiendo que estas solo o que alguien evita pegarte una patada por buena educación.
-Da lo mismo la posición en la que juegues, o dicho de otro modo, lo que hagas de tu vida, siempre y cuando lo que realices sea con alegría y entrega porque eso siempre será más valorado.
-Los saques de banda son para tomar un respiro y volver a posicionarse, mientras que los saques de fondo, como bien lo dice su nombre, son para sacarte de algún problema que hayas tenido (como un casi gol del rival) y mas que un respiro es, prácticamente, comenzar de nuevo.
-Las faltas siempre son problemas, pero si eres habilidoso sabrás aprovechar de mejor manera alguna que otra falta, debido a que de las dificultades algo bueno aprendes. Ojo, ten cuidado con las faltas que cometas, no vaya a ser que termines lesionando a alguien.
-La gran diferencia que tiene la vida con el fútbol está en los cambios; en el fútbol de competencia los cambios son limitados pero en la vida las personas que entran y salen de la cancha, y no solo de la cancha sino que también del equipo, son ilimitados e impredecible.
-Si hay algo claro, son las tarjetas, como se sabe no toda falta merece una tarjeta pero si te sacan amarilla reconsidera lo que estás haciendo, si por el contrario no es a ti que te sacan tarjeta entonces, si es tu amigo, debes saber darle un palmetazo en la espalda en modo de apoyo. Cuando recibes (u otra persona) tarjeta roja, no te molestes en alegar, esas decisiones son difíciles pero cuando se toman no hay vuelta atrás, así que lo repetiré, NO ALEGUES Y MARCHATE.
-Como dicen muchos enamorados del fútbol, un gol es un amor, y no hay discusión si digo que hay goles mas lindos que otros. Partiré con la decepción mas grande que puedes experimentar, los auto-goles; nadie quiere anotar en propia puerta y es que ese dolor solo es comparable con la muerte de alguien muy amado, cuando algo de ti muere por dentro. Por otro lado se encuentran los goles que tu anotas, éstos corresponderían a los amores y es sencillo de entender porque durante el transcurso de los 90 minutos pueden haber muchos goles, que no necesariamente hagas tu, pero cuando logras anotar el gol mas hermoso de tu carrera no hay quien lo saque del marcador y estará contigo hasta que mueras. En el peor de los casos, el recuerdo siempre queda

Si aún no te queda claro, no sigas con la osadía de intentar entenderlo porque si nunca has jugado al fútbol con el corazón mas que el cuerpo y la cabeza, entonces no tienes nada hacer.

viernes, 3 de junio de 2011

¿Y el carnaval?

En Chile tenemos 2 problemas recurrentes: cuando ganamos nos sentimos los mejores e invencibles, pero si perdemos somos los peores y ojalá en la siguiente ocasión no nos humillen. Si ponemos un poco más de ojo veremos que esto ocurre en las relaciones de personas, por ejemplo, cuando alguien se enferma nos achacamos todos y si a alguien le pasa algo bueno nos olvidamos de todo tipo de problema.

Yéndonos al ámbito futbolístico, esto se hace muy notorio; ocurre con Colo-Colo ahora, que como andan mal cada vez aparecen menos hinchas de ese club y ocurre con la Universidad Católica que ahora que andamos bien aparecieron todos los hinchas cruzados.

Estos hinchas de cartón- como los llama la mayoría del pueblo futbolero- llegan a ser un mal, es cierto que cuando el equipo está ganando siempre es bueno que más gente lo vaya a ver, el drama viene cuando pierden, estas personas quieren que todos se vayan porque son todos malos. El daño que hacen con esas actitudes es innegable, se pierde mística en la fanaticada y los jugadores lo sienten.

Hay algo que en este país no se entiende, y es que cuando alguien está mal hay que apoyarlo, subirle el ánimo, no dejarlo en el piso y volver cuando se haya lenvantado, ésto es lo que me gusta del núcleo de Los Cruzados, porque son todos incondicionales y por eso me da lo mismo cuando dicen que somos pocos -pocos pero locos como dice el cántico.

Con la reciente caída ante La Calera muchas de éstas personas saltaron a criticar, que los jugadores aquí, que el entrenador allá y todos se olvidan de cuánto han dejado en la cancha, de cuantas alegrías nos han dado, por eso siento que es totalmente necesario que no nos dejemos llevar por esas cosas -siempre se puede criticar pero tiene que ser constructivo, no destructivo- y si no puede hacer eso, mejor callar y dedicarse a apoyar porque si hay algo que no podemos hacer por ningún motivo, es dejar que el Carnaval se termine.