Nunca en la historia de la institución se ha conseguido ganar dos campeonatos seguidos y tanto el plantel como la hinchada está deseosa de obtener el ansiado título, sin embargo, es ese el enfrentamiento que hay que vencer, la ansiedad. Nuestro equipo llegó a esta final sin el ánimo en las nubes como si llega la "U" -quien ganó 7-1 su último duelo- pero ojo, eso no significa que venimos desanimados, ésta Universidad Católica es de las mejores del torneo -si es que no es la mejor- por el buen juego, el profesionalismo mostrado, la entrega, el compañerismos y, sobre todo, por los sueños; si hay algo que tenemos que agradecer es que nos ha dado la posibilidad de soñar, y no solo soñar, sino que hacerlo sin miedo, con esperanza y, aún mas importante, con confianza en que se puede lograr.
Todos éstos factores positivos son los que la "UC" tiene que mostrar en las dos finales porque si hay algo en que tenemos que estar todos de a cuerdo, es que la Católica tiene todo para ganar la final, sin importar quién esté al frente, por lo que el rival más complicado somos nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario